Entre sus estrechas calles descubriremos casitas humildes de campesinos y Palacetes de diversas épocas y estilos: gótico, neoclásico y modernista. Además cuenta con un rico patrimonio histórico, en el que destaca la “Iglesia-Fortaleza de San Bartolome”, de estilo gótico-isabelino. También es recomendable visitar el Museo Arqueológico y la Casa de la Cultura para conocer mejor el pasado y presente de la villa.
Otro lugar de interés es el Mercado de Abastos en el que encontraremos los mejores productos mediterráneos. Además cada jueves se celebra el tradicional mercadillo donde adquirir, entre otros, frutas y verduras frescas.
Con la llegada del buen tiempo se celebran la festividad de “Jesus Nazareno y la Santa Cruz”, a finales de Abril y “Las Hogueras en honor a San Juan” en Junio.
En cuanto al ocio y la gastronomía, en las casas tradicionales del corazón del casco antiguo descubriremos establecimientos modernos donde disfrutar de los platos típicos, con un trato familiar y amable, o tomar unas copas en un ambiente tranquilo, lejos de aglomeraciones.
Si usted es un enamorado de las casas tradicionales y pintorescas, sin renunciar al ocio y los servicios, en la zona del Pueblo se sentirá como en casa.